gastos de un restaurante

¿Qué grandes gastos conlleva abrir un restaurante?

Gastos de un restaurante: gastos y más gastos. Nadie dijo que fuera fácil abrir un restaurante, sobre todo al principio. Otro día nos meteremos más en profundidad en la forma de conseguir financiación pero, de momento, vamos a contarte con qué tipo de gastos te puedes encontrar antes y durante la apertura de tu negocio.

No puedes enfrentarte a él con poco dinero en los bolsillos, eso seguro que lo tienes muy claro. Al menos, no hasta que empieces a conseguir beneficios. Una vez que has conseguido financiación por las vías ordinarias (tu propio capital, el capital de tus socios, préstamos de familiares y amigos, además, claro, de los de los bancos o las ayudas de los organismos oficiales), asume que se va a ir antes de lo que esperabas. Sí, es duro pero sabemos que estás preparado para ello.

Principales gastos de un restaurante

  1. Para empezar, siempre debes pensar en lo que te va a costar el alquiler del local. Ese va a ser un gran gasto y tienes que ser muy consciente de su cuantía. Seguramente, la propiedad te solicitará dos meses de fianza en el mejor de los casos. Y en el peor, pero es una práctica muy frecuente, un aval de seis meses. Por poner un ejemplo, imagina que el precio del alquiler es de 2.000 euros. Tendrías que dejar 4.000 como fianza y nada menos que 12.000 de aval.
    Si no tienes tu local todavía, te sugerimos leer Cómo encontrar el local adecuado para tu restaurante.
  2. El segundo gran gasto que vas a acometer será amueblar el local. Eso sí, siempre y cuando le des importancia a la decoración. Por supuesto, un patrocinador puede decorarlo con sus logos evitándote así una gran inversión, pero si quieres que tu local tenga un ambiente especial y que su decoración lo sea también, es mejor olvidarse de los patrocinios. Las mesas, las sillas, las paredes, los cojines, las muebles decorativos, los de almacenaje, los adornos… todo eso necesita de una gran inversión (siempre dependiendo, claro está, de las dimensiones de tu local y de la calidad de los muebles).
    El artículo Cómo decorar o iluminar tu restaurante puede aclararte las ideas.
  3. La maquinaria va a suponer el tercer gran gasto que vas a tener. Aunque puede no serlo tanto. Como en el caso de los muebles, siempre puedes recurrir a comprar cosas de segunda mano. A eso, o de nuevo al patrocinio. Una máquina de café, un grifo de tirar de cerveza, varias cámaras frigoríficas, máquinas para el hielo, fregaderos… En hostelería, si tienes buena ubicación y te va bien, puedes conseguir muchas de estas cosas gratis a través de los proveedores, pero ya sabes que eso tiene la contrapartida de la exclusividad con la marca del café, la de la cerveza o la de los refrescos.

 

Con estas claves, ya los gastos no te pillarán por sorpresa. Con un poco de prevención todo es más sencillo. Sin embargo, no es conveniente dejarse llevar por la emoción del momento. Hay que ser realistas y saber hasta dónde podemos llegar y qué gastos podemos asumir. Y no olvides que las claves para llevar una buena gestión están siempre en nosotros mismos y en nuestro buen trabajo, más que en una inversión demasiado elevada, así que, sobre todo, confía en ti.

 

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