Descubre nuestros 3 consejos para mejorar la iluminación de tu bar

Te contamos como mejorar la iluminación en tu negocio de hostelería

La importancia de la iluminación en cualquier espacio es un aspecto indiscutible, pero en el caso de los negocios de hostelería podría decirse que lo es aún más. Y es que lejos de lo que pueda parecer, la iluminación llega a convertirse en un elemento fundamental a la hora de definir el estilo de un establecimiento.

Sí. Elegimos un restaurante por la calidad de su comida o servicio. Pero también por el ambiente que en él encontramos. Y precisamente la concordancia de todos estos elementos se convierte en una de las premisas determinantes a la hora de definir el estilo de un negocio de restauración.  Hay que cuidar cada detalle, y el correcto diseño de la iluminación ayudará indudablemente a mejorar la experiencia de tu cliente.

A la hora de definir la iluminación interior de un restaurante es fundamental tener en cuenta tres factores:

a) El tipo de ambiente que quieres crear.
b) El tipo de espacio que te gustaría transmitir a tus clientes.
c) El tipo de luz exterior con la que cuentas.

Es importante cuidar estos tres elementos que, en definitiva, nos influirán a la hora de decantarnos por uno u otro estilo de iluminación. Y es que, no será la misma la luz que necesitaremos en una cafetería en la que el servicio que se ofrece es de carácter informal, dinámico, y en la que queremos atraer clientes más de paso; que la luz que buscaremos para crear un restaurante más refinado, de ambiente más íntimo y romántico.

Como ves, la iluminación tiene muchas connotaciones, y a su vez, ofrece múltiples posibilidades a la hora de configurar la decoración y el ambiente de un establecimiento. Partiendo de esta base, a continuación, os dejamos tres consejos con los que optimizar la iluminación de tu local:

  1. Nada de luces de bajo consumo blancas, ¡Evítalas! Sí, son una alternativa muy interesante que permiten economizar un gran porcentaje de energía eléctrica. Pero este tipo de luces suelen dañar notablemente la estética de los restaurantes. Son luces frías, con brillo, que en ocasiones resultan desagradables para los comensales.
  2. Juega con las luces indirectas, por ejemplo, lámparas decorativas en mesas que realzan el carácter propio del restaurante. Los focos antideslumbrantes o las lámparas suspendidas suelen ser otras opciones muy recurrentes y fáciles de crear la iluminación que necesitas.
  3. Adapta la luz al tipo de día, así como a cada momento del día. Porque no, no es lo mismo un día soleado que uno lluvioso. Pero tampoco lo será la iluminación que necesitaremos en un local prácticamente completo, a medio día, a la que tendremos que utilizar en una sala con dos o tres mesas ocupadas, a media tarde.

En definitiva, es fundamental adecuar la iluminación a cada circunstancia, ya que una alteración de la luz puede cambiar la apariencia general de cualquier espacio, y en consecuencia podría perjudicar a esa esencia definitoria de tu establecimiento.